Paginas de mi Moleskine
28 noviembre 2007
maricas de finde
Estas semanas no estoy muy "tranquilo" que se diga. Creo que estoy llegando a un sitio que nunca pensé que podría (de nuevo) alcanzar, y estar estar hasta los huevos de mi trabajo. Lo que pasa es que tengo como un proceso febril, de esos que me sube la fiebre por días. Total, que el viernes recogía mi fastuoso premio por uno de mis marrones de este verano. Fue un ir y volver, casi enfurruñado. Encima CP no se encontraba bien, pero aguantó como un jabato, vueling incluido.
El sábado por la mañana nos dejamos caer por el CCCB, nuestro museo favorito en la capital condall (arrastrar la "l" un poco para que suene como más catalán, sisplau) y vi, a parte de la exposicion de la transción que bien vale la entrada, este divertido cartelete... que me hizo pensar en esas maricas armarizadas de lunes a viernes.
Etiquetas: barcelona., maricas, vida cultural
04 julio 2007
Efecto reflejo del espejo
que digo yo que mira que es gracioso que, siendo yo mucho mas "sensible" que algunos oligoelementos navarrocastizos o incluso mucho más del norte, de aguerridas capacidades torácicas e inmensos vascobrazos, por no hablar de cierto acompañante que le da por el orientalismo en su versión jardinera y en la versión olorosa-para-el-hogar en formato candle in the wind, termine acompañando a estos muchachotes a hacer sus cosas más, digamos, femeninas: que si cines con mensaje, que exposiciones de arte postmoderno o lecturas de poesia catarquica... y evolucionando a la práctica del taichi-yoga-reiki-acumptero-balance-body-wharma, practicado en gimnasio molón y pinturero, de un céntrico barrio barcelonés. Y entro en estas cosas refunfuñando algo así como ...mariconadasquemetraesconyo... pero lo digo muy bajito. Porque estoy con ganas. Ahí. Dándolo todo. Levantando una pierna mientras hago equilibrio sobre el dedo gordo del otro pie, digo anca, y saludo al sol (en una sala sótano con espejos y altavoces de diseño... pero yo saludando al sol como el que más) y estiro mis bracitos y elevo el tronco y me espatarro en el suelo, gracilmente, levantandome, de nuevo gracilmente, y controlando cierto temblor de pierna... que me pide que me deje caer. Y de reojo miro al muchachote de poderosos brazos saludando al sol con la izquierda, marte con la derecha, cuatro dedos apuntando a las nereidas y los otros deditos a alguna que otra constelación. Todo esto con los ojos cerrados y muy concentrado, expulsando la mierda interna y la tensión de esta ciudad, que también la tiene coño, que también la tiene. En fin... que eso. Que mariconadas las justas. :)
Etiquetas: barcelona., gimnasio
